Desde la filosofía del zen chino hasta los filósofos presocráticos de la Grecia clásica, ambos coinciden en la metáfora de la sustancia del agua primordialmente cómo creadora de la existencia. Hay que aclarar que el concepto Meta (Meta) y física (phísis) no empieza a usarse por Tomas de Aquino en el siglo XII.

Fue el filósofo Heráclito de Éfeso (540 a.c. – 480 a.c.) quién se empieza a cuestionar de la existencia humana de forma más clara, con su ya conocida fórmula vital del río. Más allá de esto, Heráclito cuestiona originariamente el por qué y para qué del ser, con dicha fórmula.

Desde la perspectiva del propio Anaximandro, nacido en Mileto en el 610 a.c., influenciado deducimos por la lógica del análisis sacado directamente de su biografía, por su labor social de geógrafo, el filosófo piensa de la existencia, la cual iba ligada fundamentalmente al tiempo, que era ilimitada, por lo que existe en el ser una naturaleza infinita.

Del tiempo también depende la postura de Parménides de Elea (nacido entre el 530 y el 515 a.c. aproximadamente) cuya esencia estaría fundamentada en la intersección de la verdad, de naturaleza superior y divina, y la opinión, basada en una mezcla de verdad y vivencias mortales, el “haber por vivido”, claramente definido en sus poemas. Por otra parte, Parménides, también ya distingue claramente al ser y al no-ser o cómo el filósofo helénico lo expresa: “el ente y no-ente”.

Ya que recordemos, el ser y la metafísica como tal no es expresada literalmente hasta Tomas de Aquino. Así, y en definitiva, la filosofía de la metafísica hace diferenciación entre pensamiento/reflexión y lenguaje. Siendo el lenguaje responsable de la corrupción del origen primero del pensamiento, pero también natural e implícito en nuestra naturaleza mortal y humana.


Platón

No se realiza una descripción del ser casi en su totalidad hasta la llegada de Platón. Partiendo del principio de el orden de lo sensible y el orden de lo inteligible. A lo que viene a ser lo mismo pero en el mundo de la existencia del ser, el mundo de las ideas y el mundo físico.

Lo sensible representa la opinión basada en los sentidos, es algo físico. Mientras lo científico forma parte de las ideas y se encuentra a través de la inteligencia y las matemáticas. Algo, para Platón indispensable, y así lo rezaba la puerta de la Academia:


“Nadie entra aquí sin ser geómetra”

En resumidas cuentas, Platón, veía un Bien Superior (inteligible) compartido con un Bien (el sensible) el menos importante. Y ambos formaban parte de la realidad del ser.

Aristóteles

Estamos en el momento del pensamiento de Aristóteles. Y por lo tanto de la distinción definitivamente entre los estudios de la filosofía clásica. Y así su original obra en la que trata de aunar todo su pensamiento sobre el ser.

Lo principal y más destacable de la Metafísica de Aristóteles, es la diferenciación de tres estudios del pensamiento o así mismo ciencias:

La física, las matemáticas ligada a esta primera y la teológica. En esta última se pone de manifiesto la importancia del objetivo de encontrar la verdad y naturaleza del ser y toda su existencia.

De esta forma se considera de esta manera a la teológica como principal y más importante. Usando las dos primeras como medio para encontrar esa verdad universal.

Con esto ya muy meditado, Aristóteles piensa en un término para describir la verdad del ser.

La sustancia, que viene a ser la descripción cualitativa de la existencia y del ser, y diferencia a los distintos fenómenos existentes en la naturaleza del mismo.

No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto”

Referencias

-Poéme sur l´être en J.-P DUMONT (dir.), Les escolas présocratiques, Gallimard, colecc. “Folio”, París 1991.

-Euvres complétes (Platón), traducción integral por León Robin.

-La métaphysique, vol. 2, traducidido por J Tricot.

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