Historia del Rey Wamba

A lo largo de la Historia hemos tenido figuras muy curiosas y que cuya vida, ha pasado casi desapercibida para los libros. Una de estas figuras podemos encontrarla en el Rey visigodo Wamba, el cual después de haber servido toda su vida a la batalla y ostentado buenos títulos, se encuentra con la sorpresa de ser rey de la noche a la mañana.

Estatua del rey Wamba en la Plaza de Oriente, Madrid

Nacido en el año 630 aproximadamente, Wamba fue un rey visigodo, como bien comenté,  el cual sin querer ser monarca dio a estos, sus últimos ápices de esplendor ya que tras él vendrían años de decadencia.

Wamba llegaría al poder con nada menos que 72 años, duraría en el poder desde el año 672 hasta el 680.  Este no tenía deseo alguno de llegar a ser monarca, más la muerte de su predecesor, Recesvinto, hizo que los electores y señores tuvieran que elegir a un nuevo rey.

De esas votaciones salió el nombre de Wamba, el cual anteriormente había formado parte de un destacado puesto dentro del Oficio Palatino, en el cual estaban los grandes nobles hegemónicos. A pesar de este rechazar el nombramiento, fue obligado a aceptar la corona, incluso llegando a ser amenazado de muerte. Fue finalmente ungido en la Iglesia de San Pedro y San Pablo, en Toledo.

Orla del rey Wamba. Se ecuentra en el Museo Numismático de Barcelona

Se esperaba mucho de su gestión por ello lo eligieron y no falló. A pesar de que tuvo que hacer frente a diferentes guerras internas y sublevaciones, las hizo frente a todas y salió victorioso de ellas.

Venció a los vascones y cántabros en la rebelión que estos realizaron, rechazó un intento de invasión proveniente del norte de África, la cual intentó pasar desde el estrecho de Gibraltar e incluso, hizo frente a una sublevación desde la Septimania en la cual estaban implicados Ilderico un noble visigodo el cual era conde de Nimes, obispos, abades y merovingios, los cuales vieron una buena oportunidad para echar a los visigodos del lugar. Envió al general Paulo para que sofocara este alzamiento, pero una vez en el lugar, este le traicionó y es reconocido allí y proclamado como rey de la parte oriental.

Una vez enterado de esto, el rey Wamba no esperó a los nobles pues se fiaba poco de ellos, y con su propio ejército decide sitiar a los sublevados a los cuales vence y captura a algunos. Entre ellos se encontraría Paulo, al cual le obliga ponerse una raspa de pescado, haciendo alusión a esa corona oriental de la cual fue proclamado como rey.

Tiempo después, promulgó la ley “ De his qui ad bellum non vadunt”, es decir, la ley de movilización militar en la cual se obliga a todos los nobles, clérigos, incluso a las capas inferiores, a tomar las armas en caso de guerra. Esta ley estaba penada en caso de desobediencia con la pena de exilio, confiscación de pertenencias o incluso, con la muerte. También consiguió levantar la muralla de Toledo y reunión varios concilios como el de Braga o el IX de Toledo, en el cual se discutieron los intentos de corrección de los abusos eclesiásticos.

Ya con 80 años, aprovechando la ocasión en la que Wamba estaba descansando en sus aposentos, conjuradores como Ervigio, de la familia de Chindasvinto, el obispo Julián de Toledo y sus colaboradores, le narcotizaron, le tonsuraron, es decir le raparon la coronilla cual monje, y consiguieron que abdicara en favor de Ervigio.

Estos pensaban que el rey moriría dada su salud, su edad y los narcóticos dados, pero para sorpresa de todos despertó, más no pudo recuperar su corona, pues según el canon XVII del concilio VI, no podría llegar a ser rey todo aquel que haya tenido contacto previo con la Iglesia, y en esto entra el hábito de tonsura, propio de monjes, como bien comentaba en líneas anteriores. De esta manera, Wamba se recluiría en el monasterio de Monjes Negros de San Vicente, en Burgos, en donde moriría ocho años después en el año 688 D.c.

Esta es la breve historia de Wamba, el visigodo que sin esperarlo, llegó a ser un gran rey, y el cual daría sus últimos años de bonanza a la cultura visigoda.

Estatua conmemorativa del Wamba en Burgos












Fuentes:

Julián de Toledo (c. 685). Historia del rey Wamba.

Lafuente, Modesto (1850). Historia general de España.

www.provinciadevalladolid.com/es/wamba

casarealdeespana.es/2016/07/08/wamba-rey-visigodo/

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